Hero Image - All You Need to Know about İstanbul's Friendly Cats

Todo lo que necesitas saber sobre los gatos amigables de Estambul

Blog Image - All You Need to Know about İstanbul's Friendly Cats

Tras caminar durante diez minutos por cualquier barrio de Estambul, cualquier visitante llegará a la misma conclusión: Estambul pertenece a los gatos. Estas son algunas escenas que quizá te encuentres: un gato que se calienta sin ningún pudor bajo el sol, sobre el capó de un coche. De pronto, aparece otro que empieza a frotarse contra tus piernas como si fueras un amigo de toda la vida. Mientras cenas en la terraza de un restaurante, un gato puede acurrucarse en una silla a tu lado, esperando pacientemente las sobras. También verás a un grupo de gatos despreocupados y tranquilos aguardando las sobras justo a las puertas de las carnicerías y en los puestos de pescado. Una señora de mediana edad, con aire despistado, puede pasear con una bolsa llena de comida para gatos, y entonces decenas de felinos acudirán corriendo hacia ella desde todas direcciones.

La ciudad más amable con los gatos

Blog Image - Most Cat-Friendly City

Bajo el hechizo inquebrantable de su población felina, Estambul es quizá la ciudad más amable con los gatos del mundo. El célebre novelista estadounidense Ernest Hemingway escribió en una ocasión: «Un gato siempre lleva a otro». Parece que la mayoría de los estambulíes han tomado muy en serio esta idea. Alrededor de 150.000 gatos callejeros recorren las calles de la ciudad. Sin contar los gatos domésticos que miran con melancolía por la ventana durante todo el día. Los estambulíes crecen con gatos en casa y en la calle, compartiendo la ciudad con ellos. Si el conductor del tranvía ve a un gato bebiendo agua de un charco por el camino, se detendrá. Uno puede subirse contigo al autobús urbano. Otro incluso podría cruzar el Bósforo en ferri. Nadie es oficialmente dueño de estos gatos callejeros, pero de algún modo, todos los adoptan.

Cuidadores de gatos callejeros: el mancacı

Blog Image - Caretaker of Street Cats: Mancacı

Desde hace siglos, los gatos ocupan un lugar especial en el corazón de la ciudad. Se cree que los gatos de Estambul tienen su origen en Egipto, donde fueron domesticados por primera vez. Los antiguos egipcios consideraban sagrados a los gatos, y en Mesopotamia (parte de la actual Türkiye) se les encomendaba la tarea de proteger el grano de los roedores. Según los científicos, hace unos 10.000 años los gatos se extendieron desde Anatolia por el resto del mundo. Como uno de los habitantes más antiguos de Estambul, los gatos fueron testigos del auge y la caída de imperios, pero se convirtieron en los verdaderos favoritos de la ciudad bajo el dominio del Imperio otomano. Mientras que en el Palacio de Topkapı los sultanes mantenían grandes felinos exóticos, como leopardos, guepardos y tigres (un gato doméstico es, técnicamente, un 95 % tigre en su composición genética), las fundaciones benéficas locales se aseguraban de que los animales callejeros recibieran los cuidados adecuados. Y el amor de Estambul por los gatos encarnaba en una profesión concreta llamada mancacı, que literalmente significa «cuidador de gatos».

Los gatos de Cihangir y Moda

Blog Image - Cats of Cihangir and Moda

Hoy en día, Estambul tiene dos grandes centros felinos, uno en el lado europeo y otro en el lado anatolio: Cihangir y Moda. Según una leyenda urbana, los marineros de todo el mundo tenían gatos a bordo para combatir a las ratas durante sus travesías. Cuando sus barcos atracaban en un puerto cercano a Cihangir, estos gatos extranjeros desembarcaban y subían hasta este histórico barrio. Mientras exploraban la zona, sus barcos zarpaban sin ellos, y así tenían que quedarse a vivir en la ciudad, aportando diversidad a los gatos callejeros. Hoy en día, en el bohemio distrito de Cihangir, los gatos son los verdaderos dueños del lugar. Grupos de gatos multicolores recorren sus calles y se tumban en todas las posturas imaginables, para irritación de las gaviotas y los cuervos. Cihangir incluso inspiró a un personaje de tira cómica llamado Bad Cat Şerafettin, un gato matón cuyas aventuras se convirtieron más tarde en una comedia animada. Si los gatos callejeros son un claro indicador del grado de felicidad de un barrio, entonces Moda, uno de los lugares más de moda de la ciudad, podría ser el lugar más feliz de Estambul. Desde su impresionante paseo marítimo hasta sus acogedoras calles, este barrio parece repartido entre gatos y perros, que conviven felizmente codo con codo. Pero si de verdad quieres observar a los gatos callejeros en su «hábitat natural», prueba a dar un paseo por los parques de Maçka, Göztepe y Fenerbahçe. Dominados por los gatos, estos parques son la encarnación de la obsesión felina de los estambulíes.

Los gatos de Estambul en internet

Blog Image - Online Cats of Istanbul

Con un flujo interminable de selfis adorables, los gatos de Estambul también han abrazado la era digital. Numerosas cuentas en redes sociales, con decenas de miles de seguidores, ofrecen a diario una dosis de los adorables gatos de Estambul. Basta con echar un vistazo a la etiqueta #catsofistanbul para engancharse.

¿Cómo acariciar a un gato en Estambul?

No cabe duda de que en Estambul conocerás a muchos personajes felinos únicos. Por eso, aquí tienes algunos consejos sobre cómo acercarte a ellos: procura ser respetuoso al intentar acariciar a un gato. Algunos son muy amigables con las personas, pero otros prefieren que los dejen en paz. Puedes agacharte, ponerte a la altura del gato y acercar lentamente la mano a su nariz para que la huela. Si su reacción es positiva, puedes darle unas caricias e incluso algo más. Si no, no insistas y ten cuidado con sus rápidas garras. Dicen que, a los ojos de un gato, todas las cosas le pertenecen. Quizá lo mejor sea dejar que sea el gato quien dé el primer paso.